Cinco conclusiones prácticas sobre la plantilla híbrida, por el experto en IA Pascal Bornet

La presión para automatizar la CX nunca ha sido tan alta.

Los consejos de administración quieren controlar costes. Los clientes esperan resolución inmediata. Y los agentes de IA son más capaces cada trimestre.

Pero en nuestro reciente webinar, Lo que las organizaciones de CX deben hacer bien en 2026: crear una plantilla de personas e IA, el experto en IA Pascal Bornet cuestionó una idea de fondo que guía hoy muchos programas de IA:

La automatización por sí sola no es una estrategia.

Sí, la IA puede reducir costes.
Sí, probablemente se pueda automatizar entre el 60 y el 70 % del volumen de CX.

Pero la verdadera ventaja competitiva no vendrá de cuánto automatice. Vendrá de lo bien que diseñe la colaboración entre personas e IA.

Estas son las cinco conclusiones más aplicables de la conversación.

1. Deje de preguntar «¿Qué podemos automatizar?»

Empiece a preguntar:

«¿Dónde aporta más valor el equilibrio adecuado entre personas e IA?»

Pascal describió tres categorías distintas de trabajo en CX:

  • Automatizado (dirigido por IA, supervisado por personas)
    Trabajo de gran volumen, basado en reglas y de baja complejidad: restablecer contraseñas, consultar el estado de un pedido o programar citas. 
  • Aumentado (dirigido por personas, asistido por IA)
    Trabajo complejo pero estructurado: escalados, gestión de reclamaciones y ofertas de retención personalizadas. La IA aporta contexto, sentimiento y la siguiente mejor acción. La persona decide y ejecuta. 
  • Respaldado (dirigido por personas, potenciado por IA)
    Interacciones de alto valor que definen la marca: reclamaciones delicadas, momentos que salvan una relación y mejoras estratégicas de CX. La IA quita la carga administrativa y las personas crean el valor. 

El error más habitual es tratar todo como candidato a la automatización.

Ese 60-70 % de volumen automatizable aporta eficiencia. Pero, como señaló Devon Mychal, VP de Product Marketing de Cresta, el 30 % restante suele generar el 70 % de la fidelidad y de los ingresos. Ahí está el margen.

2. Algunas conversaciones no deberían llegar a producirse

Una de las ideas más afiladas de la sesión fue esta: antes de decidir si automatiza una conversación, pregúntese:

¿Por qué se está produciendo esta conversación?

¿Los clientes llaman porque la facturación es confusa? ¿Porque el seguimiento del pedido no funciona? ¿Porque las políticas son incoherentes?

La IA amplía todo lo que se le dé, incluidos los procesos rotos. Corrija las causas raíz en origen y reducirá el volumen de forma permanente. Automatizar sin mejorar el proceso solo acelera el caos. 

Aquí es donde Conversation Intelligence resulta clave: saca a la luz patrones, puntos de fricción y causas de fallo recurrentes escondidos en miles de interacciones. Así puede corregir lo que genera el contacto, no solo resolverlo más rápido.

3. El agente de CX del futuro no es «más rápido». Es distinto.

Si la IA absorbe el volumen rutinario, ¿qué pasa con los agentes humanos?

No desaparecen. Se especializan. Pascal nos explicó tres competencias básicas que todo profesional de CX debe desarrollar para seguir el ritmo de la innovación en IA en los próximos años:

1. Preparado para el cambio

El stack tecnológico cambiará cada 6-12 meses. Los workflows se moverán y las capacidades de IA crecerán. La adaptabilidad no es opcional: se convierte en una competencia profesional básica.

2. Preparado para la IA

Los agentes deben:

  • Interpretar los resultados de la IA con criterio
  • Escribir prompts eficaces
  • Anular la sugerencia cuando haga falta

Confiar ciegamente en la IA es tan peligroso como rechazarla.

3. Preparado para lo humano (lo más importante)

Son las llamadas «Humics»: capacidades exclusivamente humanas que la IA no puede replicar:

  • Creatividad: encontrar soluciones que no están en el manual
  • Pensamiento crítico: saber cuándo la sugerencia de la IA es técnicamente correcta pero contextualmente errónea
  • Conexión humana: empatía en momentos delicados

No son habilidades blandas: influyen directamente en la retención, los ingresos y el valor de marca. Si la IA se ocupa del trabajo rutinario y las personas nunca practican estas competencias, se atrofian. El diseño de la plantilla híbrida debe protegerlas y desarrollarlas a propósito.

Pero las competencias no bastan. Deben aparecer nuevos roles para hacer operativo un modelo híbrido.

Pascal describió la aparición del AI Orchestrator: un rol responsable de repartir el trabajo entre personas e IA, vigilar el rendimiento del sistema y gestionar la calidad de las transferencias. 

También anticipamos la evolución de este rol, formalizada en Cresta Agent Operations Center — un centro de mando unificado para gestionar, optimizar y gobernar agentes humanos y de IA en un solo sistema. En una plantilla híbrida, la orquestación entre personas e IA no es una responsabilidad secundaria. Es una función operativa central.

4. La gobernanza se complica y gana importancia

Destacaron dos realidades de gobernanza:

Responsabilidad

Si un agente de IA daña la relación con un cliente, ¿quién responde? La respuesta debe definirse antes del despliegue. Y la responsabilidad debe recaer siempre en una persona. 

QA debe evolucionar

El muestreo aleatorio funcionaba cuando una persona atendía 40 contactos al día. La IA atiende miles. Hace falta control estadístico de procesos, no controles puntuales.

5. Mida lo que la IA crea, no solo lo que elimina

Si solo mide la tasa de contención, el coste por contacto y el tiempo de gestión, solo está midiendo reducción. 

La medición de la plantilla híbrida debe ampliarse con métricas como:

  • Calidad de la resolución
  • Confianza del cliente
  • Seguridad del agente
  • Impacto en los ingresos a largo plazo
  • Fidelidad y valor de vida del cliente

Una IA que «resuelve» el 80 % de los contactos pero daña la percepción de marca en el 20 % restante no es un caso de éxito.

Para profundizar en los marcos que compartió Pascal, incluidos los cuatro filtros prácticos para decidir dónde debe liderar la IA, dónde debe asistir y dónde debe quedarse fuera, puede ver la grabación completa del webinar aquí..

Y si quiere pasar de la teoría a la ejecución, vea cómo Cresta hace realidad este modelo de plantilla híbrida. Cresta AI Agent, omnicanal, no solo automatiza conversaciones: asiste a los agentes humanos en tiempo real, orquesta transferencias sin fricciones y da a los responsables la visibilidad y el control necesarios para gestionar el rendimiento humano y el de la IA en un único sistema.

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